Un gladiador, un luchador, un joven hambriento de vida. Las ganas de comerse el mundo y de contagiar positividad lo caracterizaban. El 25 de febrero se conmemora un año del fallecimiento de Pablo Ráez. El joven malagueño protagonizó una intensa campaña de concienciación sobre la donación de médula ósea.

Su vida cambió drásticamente el 26 de marzo de 2015, cuando le diagnosticaron leucemia. Ese día, desde la cama del Hospital Carlos Haya de Málaga, escribió su primera publicación en Instagram hablando de la enfermedad. Acompañaba el texto con una foto levantando el pulgar: «Hoy me han diagnosticado leucemia. Solo diré que no voy a perder la esperanza, ni la fuerza, ni la sonrisa. Será y está siendo duro, pero saldré de esta. A tope, siempre». Tenía 18 años y estudiaba un grado medio de Técnico en Conducción de Actividades Físico-deportivas en el Medio Natural.

El joven, amante del deporte, estuvo 75 días ingresado. Las redes sociales se convirtieron entonces en el lugar en el que narrar su nueva vida en el hospital. Cuando iba a empezar la quimioterapia, subió una foto que recibió miles de “Me gusta” y se convirtió en emblema. En ella podía verse a Pablo con el brazo levantado “como un gladiador” y sonriendo. Alejado del victimismo y la pena, el malagueño convirtió su lucha en un canto a la esperanza, en un llamamiento a disfrutar de la vida y del momento presente.

A finales de julio de 2016 la enfermedad volvió y Ráez regresó al hospital. «Siento tanta tristeza como amor en mi ser. Es duro para mi estar aquí dándome quimioterapia otra vez», contó. Y es que tras haber superado un primer trasplante de médula, que su mismo padre se encargó de donar, había comenzado una nueva vida en Londres y deseaba pasar todo el tiempo del mundo con su novia, con quien se prometió días antes de ingresar. «Quiero soñar contigo por un futuro juntos, sé que llegarán los momentos duros pero estaré a tu lado, juntos podemos, no dejaré de soñar, ahora ya estamos prometidos. Te quiero», manifestó.

En esta nueva etapa, Pablo lanzó una campaña en redes sociales bajo el hashtag #RetoUnMillón. El joven ya era seguido por medio millón de personas en Instagram, Twitter y Facebook. Su objetivo era que el número de donantes de médula en España llegase al millón de personas. Mientras tanto, afrontaba la enfermedad con el amor de los suyos y el de miles de personas anónimas que al conocer su historia le enviaban sus mejores deseos y se iban animando a ser donantes. Iker Casillas o Dani Rovira fueron algunos de los famosos que se unieron a su causa. También fue nombrado embajador de los Juegos Mundiales para Deportistas Trasplantados y abanderado del equipo español. Concienció a muchos, especialmente en su provincia, donde en los últimos cuatro meses de 2016 las donaciones de médula se multiplicaron en un 1.400%.

Ráez fue sometido a un segundo trasplante y el 19 de diciembre recibió el alta, pero el 25 de enero de 2017 él mismo se encargó de trasmitir a través de las redes, sin alarmismo alguno, que las cosas no estaban yendo del todo bien. «He estado más ausente estos días, ya que estoy centrando en mí la poca energía que tengo para superar esta etapa, que está resultando difícil, pero no imposible».

He estado más ausente estos días ya que estoy centrando en mi la poca energía que tengo para superar esta etapa que está resultando difícil, pero no imposible. Resulta que cuando voy a mis revisiones al hospital (que suelen ser 2 días por semana) en las analíticas estudian un dato que se llama quimerismo. Este mide el porcentaje de células que hay mías (buenas o malas) y del donante y en el resultado de esta prueba pues sale que hay más células mis que del donante, un 80% de células mías y un 20% del donante y a estas alturas del trasplante debería ser como mínimo al revés. Por lo tanto sigo teniendo anemia, las plaquetas muy bajas , las defensas muy bajas y no produzco por mí mismo. Por consecuencia a esto he recibido 7 días de una quimioterapia que recibe el nombre de hipometilante. Va pinchada en el brazo o en la pierna y es subcutánea. Es una quimio más suave que las que recibes cuando te ingresas. Esto lo repetiré en unas dos semanas y me harán una punción en la medula, si esto se ve que funciona para impulsar la medula seguiremos así, en caso contrario tendré que hacerme una infusión de linfocitos(una especia de 3er trasplante) de la americana(mi donante), para ayudar a la medula a que coja fuerza y se agarre bien por decirlo así y empiece a funcionar correctamente. Esta quimio me deja cansado, estoy con una especia de bronquitis y bueno superando los baches que me van saliendo. Admito que es un momento duro, dan ganas de tirar la toalla , de dejar de sufrir, de descansar de una vez… pero no me rindo, sigo y seguiré luchando, día tras día hasta que llegue mi día, sea mañana o en 70 años. Disfrutemos cada día que es único, de verdad , empiezo a valorar las cosas de una manera increible y de verdad que la vida sabe mejor así. Amad todo lo que forme parte de la vida, disfrutad de todo lo que forme parte de la vida , no os arrepentiréis. Seguimos en el camino y cargado de fuerza! Animo a todas las personas que estéis en una dura batalla, animo a todas las familias que estés pasando una dura batalla, ánimo a los que hayáis perdido a un ser querido, todo pasará y todo llegará. La muerte forma parte de la vida por lo que no hay que temerla sino amarla❤

Una publicación compartida de Pablo Ráez. (@srraez) el

El marbellí, fan del actor Will Smith y aficionado a la música electrónica suave, no ganó la batalla, a pesar de haber luchado con todas sus fuerzas. La leucemia que le fue diagnosticada fue más fuerte que las ganas de vivir de nuestro protagonista.

El legado de Pablo Ráez sigue y debe seguir presente. Las donaciones de médula ósea en Andalucía en el año 2015 ascendieron a 8.553. Un año después, tras su llamamiento y su lucha contra la enfermedad, el ejercicio se cerró con 33.951. Es decir, se cuadruplicó. El pasado año 2017 fueron 19.923 en el conjunto de la comunidad autónoma, según los datos. De seguir en esta línea de donaciones, en 2021 se podría fijar la meta propuesta por Pablo: alcanzar el millón de donantes. Ahora está en tu mano.

¿Cómo donar?

Es un proceso muy sencillo: simplemente hay que pedir cita en el centro de donación más cercano, acudir a que nos hagan un análisis de sangre y esperar a que nos llamen. Asimismo, en la web de la Fundacion Carreras hay más información.